Era todo tan perfecto a mi alrededor, tal como lo recordaba cuando era niña. Rodeada de afectos, el enorme arbol perfectamente decorado, el enorme jardín, el largo comedor lleno de cubiertos, platos y riquisimas cosas.
Chicos jugando a mi alrededor, y aquellos mismos de siempre, hablando en la enorme mesa redonda sobre absurdos partidos de futbol. Era todo tal y como lo recordaba.
Y estaban todos pero a su vez no estaban, y me sentia tan llena de muchos, y vacia de otros. Y entre medio de copas y dulces momentos, me di cuenta que lo que enrealidad me faltaba, era su simple mirada, o su sonrisa, o sus caricias, o un simple "te quiero", una carcajada, algo q me hisiera sentir su precensia alli conmigo, que por mas lejos que estubiera estaba conmigo. Y lo necesitaba, y no lo tenia, y no aparecia, y lo extrañaba, y la abstinencia, la locura por su falta, y luego querer irme a dormir, ya no tenia nada por hacer.
Y volvi a casa cansada, tal vez un poco sin ganas de nada. Acostada en una cama vacía, soñando que entre por mi puerta, diciendo que viene a buscarme, a llevarme lejos de ese mundo, y yo sin ganas de regresar. Y luego el despertar, la decepcion, las ganas de cerrar mis ojos y continuar aquel hermoso sueño, sueño que llego desde mi más profundo subconciente, haciendome caer en razon una increible y real cosa: que con él quiero pasar toda mi vida. Porque si con alguien logre tanta felicidad en tan tan poco tiempo, es porque debe ser él, tiene que serlo. Se que es..

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